Cuanto más atiendo a la astrología, más me sorprendo. Cómo, contenidos internos tienen una resonancia en los externos y viceversa, cómo los astros nos hablan de acontecimientos personales y tal como funciona un fractal abarca todos los niveles: sociales, mundiales, universales.

El Solsticio de verano de este año que acontece el día 21 de junio y que celebraremos en el Montseny, es un acontecimiento sin igual, delicado, potente y que puede ser increíblemente transformador. Una de las razones es que coincide con un eclipse de sol en Cáncer. Yo no soy ninguna experta en el tema sino una curiosa aficionada, especialmente a su abordaje arquetípico, y me fascina como al irme adentrando la resonancia interna con los planetas cuando se pone atención es sorprendente y una gran manera de aprovechar y comprender la energía disponible y los procesos internos.

Una de las cosas a tener presente este año es que en este solsticio no hay que hacer los rituales habituales de este día como hacemos otros años, pues un eclipse de sol trae la energía de luna nueva donde hay una energía más introspectiva y de reflexión, algo mas íntima.

Este solsticio/eclipse tiene que ver con la caída de las estructuras. Las estructuras internamente están relacionadas con la “función padre” o lo que se ha venido llamando así, y al ser en cáncer parece ser que la “función madre” tampoco está presente. Es posible que vengamos sintiendo una emoción de profunda soledad y abandono, es natural pues es la energía que está presente, además de la situación de confinamiento que hemos vivido impuesto desde fuera que podría acenturalo. La parte buena es que es en este campo de cultivo donde se nos invita a desarrollar nuestro maternaje y paternaje internxs, y a mi parecer la manera de llegar ahí es a través del corazón, del cuidado y el amor a unx mismx, y por ende a lxs que nos rodea, pues el amor es contagioso.

No hay que decir que estos tiempos que corren están trayendo mucho de eso, lo conocía se tambalea, las estructuras no se sostienen. Mantenernos centradxs y cuidarnos es urgente.

Así pues, escuchando a los astros este domingo en el solsticio celebraremos mediante el cacao y Deepdance la apertura de corazón que favorece el autocuidado, celebraremos la libertad y el encuentro y celebraremos la conexión con lo más íntimo, sabio y sanador de cada unx de nosotrxs y en el grupo.